En una fecha indeterminada del primer semestre de 1983, la Asociación Central de Fútbol (ACF) organismo máximo del fútbol rentado en Chile y predecesora de la actual Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), estimó prudente invitar a tres capitales provinciales de la región de Los Lagos (creada en 1974 por la CONARA) a sumarse al fútbol profesional: Valdivia, Osorno y Puerto Montt. Estas tres urbes aceptaron el desafío y serían sus alcaldes (en el caso de Puerto Montt, Jorge Brahm), quienes deberían decidir el integrarse o no a la Segunda División del Fútbol rentado, o permanecer ajenos a la vorágine futbolera que precisamente ese año viviría la temporada más extensa hasta entonces vista: 22 equipos en la serie de honor y un torneo que finalizaría recién, en abril de 1984.

La ACF comisionó a dos representantes: Héctor Péndola y José Salerno, para que visitaran la región de Los Lagos promoviendo la idea del fútbol profesional más allá de Temuco, que por años fue la frontera natural de balompié chileno.

Ya en terreno, la comisión Péndola-Salerno (hoy serían conocidos como los Pen-Sa) se contactó con cinco personeros que se convertirían en los principales pioneros del fútbol rentado en la zona: Luis Villavicencio, José Segura, Johnny Alvarado Hitschfeld, Enrique Brahm Menge y Eduardo Brahm Menge. Estos “mosqueteros” tendrían la misión más importante: motivar a Jorge Brahm, a la sazón alcalde de la comuna y ex futbolista, para que aprobase los trámites que conducirían a la ciudad (aún no se puede hablar de club) a tener un representante en el fútbol rentado. El argumento que convence al alcalde es: ‘tener fútbol profesional es una ciudad que avanza a paso firme a una naciente modernidad y que identifica como un hito esta participación’, evoca Orlando Vásquez, uno de las personalidades más antiguas de la institución y que reconstruye paso a paso, y con emoción, dichos momentos.

Abril de 1983 fue clave, bastando un par de reuniones logísticas y de organización, el proyecto vería la luz. Estaban los hombres, las ganas y el respaldo de la ciudadanía.

Así llegó el 6 de mayo cuando, en dependencias de la Municipalidad de Puerto Montt, se realizó la primera sesión constitutiva del club, presidida por el alcalde. La primera directiva del naciente ‘Club de Deportes Puerto Montt’ quedó formada así:

Presidente: Jorge Brahm
Vicepresidente: Juan Machado Miranda (Presidente de la Asociación de Fútbol de Puerto Montt)
Secretario: Johnny Alvarado Hitschfeld
Tesorero: Héctor GuzmánTorres
El directorio del club fue compuesto por: Raúl Bade, Federico Oelckers, Carlos Hornig, Raúl Vargas, Adib Salibe, Mario Retamal, Enrique Brahm, Orlando Alcalde, Martín Ercoreca y Sergio Elgueta Barrientos, a quien se le encargó la creación de los estatutos del club, que por lo demás, barajó un abanico de nombres: Regional Puerto Montt, Deportivo Angelmó, Austral Puerto Montt y Club de Deportes Puerto Montt, que fue el nombre que sería acompañado por el de ‘Delfines’, término acuñado en la redacción del entonces Diario Austral de Puerto Montt (Hoy ‘El Llanquihue’).

El sábado 7 de mayo precisamente los gestores de traer el balompié a la ciudad portuaria estaban dispuestos a comunicar la decisión ya tomada a los delegados de la ACF; que consistía en aceptar la invitación de integrarse al fútbol rentado. Así, tras una de las últimas intervenciones de Salerno y Péndola en esta historia, se constituyó un directorio provisional que empezaría el peregrinar en las ligas mayores:

Presidente: Jorge Brahm.
Vicepresidente: Juan Machado.
Secretario: Orlando Alcalde
Directores de Finanzas: Raúl Bade, Luis Villavicencio, Enrique Brahm.
Director de Fútbol: Johnny Alvarado y José Segura.
PDirector de Publicidad y Difusión: Edmundo Johnson.
Conocida esta directiva, y tratándose de verdaderos próceres del fútbol puertomontino, la captación de socios sobrepasaba el millar de inscritos.

Lo más inmediato fue la creación de los estatutos que formalizarían al club de manera Oficial y además, la contratación del Director Técnico, que era un tema no menor, se solucionó de forma práctica y rápida, en rigor, el 3 de junio. Sergio Navarro, Capitán de la Selección Chilena que obtuvo el tercer lugar en el Mundial en 1962, fue el encargado de conducir al equipo en el desafío rentado. La presentación oficial del entrenador fue el 8 de junio, por lo cual hubo que apurar las tratativas con los jugadores que conformarían el plantel de honor en 1983. Una vez instalado en la ciudad, Navarro procedió a preseleccionar a los integrantes del primer equipo.
Así, el domingo 12 de junio se realizó un partido para comenzar la definición del plantel enfrentándose al Deportivo CCU de Osorno, perdiendo por 1-2. Mientras, en la sede de calle Quillota 122, se hacía entrega del carnet de socio número 1 al Intendente de la X región, General Sergio Piñeiro.